martes, 29 de noviembre de 2011

SE LE ATASCA UN ANILLO EN EL PENE Y LLAMAN A LOS BOMBEROS PARA LIBERARLO



Luego de 20 minutos, pudieron removérselo.
Dos autobombas con cinco bomberos cada uno asistieron de emergencia al hospital Reina Isabel de Londres para ayudar a los enfermeros a remover un anillo atascado en el pene de un paciente. El hombre había ingresado a la sala de operaciones con el círculo de metal atorado en su miembro y ante la imposibilidad de removérselo con los elementos del hospital, los médicos llamaron a los bomberos para que con sus herramientas puedan liberar a desafortunado individuo. Luego de unos 20 minutos de arduo pero preciso trabajo, pudieron sacar el anillo y la historia no pasó a mayores. Aparentemente este fue uno de los más de 400 casos al año en los que los bomberos acuden para remover todo tipo de objetos atascados, atorados e insertados en cuerpos de personas. "Estos incidentes tontos nos consumen mucho tiempo, además de ser costosos, y nos restan recursos para otras posibles emergencias más importantes", se quejó el comisionado de los bomberos londinenes.

noticiaslocas

¿Cómo es que tenía un anillo atorado ahí?, me imagino que iría al Hospital tras arduos intentos de zafarse de él, es más, en el Hospital tampoco podían ya que cortar carne es peor que cortar metal, me refiero para el paciente, así que los bomberos y solucionado, lo que dicen es que los bomberos acuden más veces a solucionar más casos similares, no se si será la curiosodad, apuestas o qué, pero hay cosas que no deben hacerse o probarse

4 comentarios:

Anónimo dijo...

las cosas que ocurren en el mundo jajaja

silvo dijo...

Es increible pero suceden, saludos anónimo

Verónica O.M. dijo...

Los bomberos valen para todo, hurra por ellos.
Y este hombre, se podía haber puesto el anillo como todo el mundo en un dedo de la mano, (aunque ya hay quien se los ponen en los de los piés.
Besos, muy buena noche Silvo...

silvo dijo...

Si es que no se conforman con lo que es normal y luego se ven en apuros, los bomberos hurra, claro que sí, besos y buena noche Verónica!