Mostrando entradas con la etiqueta Giuseppe Verdi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Giuseppe Verdi. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de junio de 2014

Aida - Verdi





Aida se estrena a los dos años de la apertura del canal de Suez. Camille du Locle egiptólogo francés escribió el lireto mientras estaba trabajando en Egipto, venía el bueno de Verdi de no conseguir mucho éxito con sus dos últimas óperas, una de ellas era Don Carlo pero le pasaron el libreto de Camille y se animó a componer esta bonita ópera de la que hoy podemos escuchar La Marcha Triunfal.

El argumento de Aida no tiene desperdicio: Aída, una joven etíope esclava de los egipcios, vive en el palacio imperial de Memfis, al servicio de la princesa Amneris. Ambas están enamoradas de Radamés, el valeroso guerrero egipcio, mientras éste está enamorado de Aída. Las ordas Etíopes están atacando Egipto, y para combatirlas, el Rey de Egipto nombra a Radamés como el general que debe luchar con los invasores. Radamés va efectivamente al frente de las tropas egipcias, y logran vencer a los Etíopes, trayendo a Amonasro, el padre de Aída, y rey de los etíopes, entre los prisioneros, confundido con un montón de esclavos. El rey ofrece como premio a Radamés todo lo que él pida en ese día. Radamés quiere pedir la mano de Aída, y pide primero la liberación de todos los Etíopes, pero Ramfis, el Sumo Sacerdote egipcio, le advierte al guerrero y al Rey que son soldados valientes, y que se revelarán en cuanto sean liberados. Sin embargo, Radamés alega que muerto Amonasro (como lo creen), ya no hay quien quede para guiarlos. Ramfis pide que al menos quede como prisioneros Aída y su padre. El Faraón acepta, y antes de que Radamés pueda hacer nada, le ofrece también la mano de su hija en premio: Radamés algún día será rey de los egipcios. La noche anterior a su boda con Amneris, Radamés cita a Aída al borde del Nilo para proponerle un nuevo plan: guiará nuevamente al ejército egipcio contra los etíopes, y como premio pedirá su mano. Pero Aída es interceptada primero por su padre que le pide robe a Radamés el secreto de la posición de las tropas egipcias, para poder huír junto al resto de los esclavos, diciéndole que también pueden huír con Radamés, para ser felices en Etiopía. Aída acepta, y convence a su vez a Radamés de huir. Radamés, sin quererlo, se traiciona y revela el secreto, y tarde se da cuenta que Amonasro los está escuchando. Este se descubre como el rey de los etíopes, pero Amneris también los ha descubierto. Amonasro y Aída huyen, mientras Radamés, sabiéndose traidor (aunque sin intención), se entrega a los sacerdotes. Amneris está desesperada entonces porque Radamés será juzgado por traicion a la patria, y le ruega a Radamés que se disculpe, pero éste se niega: su intención no fue traicionar a Egipto, y no va a pedir disculpa por ello. Amneris le revela que en la huída solo han logrado matar a Amonasro, pero que Aída ha huído, y Radamés espera que su amada pueda tener una vida feliz, aunque él sea ejecutado. El juicio se lleva acabo, y Radamés es condenado sin defenderse, a morir enterrado vivo. Amneris desespera y maldice a los Sacerdotes. Radamés es enterrado vivo, pero cuando ya todo está perdido, descubre que Aída enterada de la condena, se ha escabullido en la tumba antes de que la cierren. Así, Radamés y Aída mueren enterrados vivos juntos, mientras la torturada Amneris pide piedad a los dioses.



viernes, 30 de agosto de 2013

Va Pensiero - Giuseppe Verdi




Escuché, en la Escuela de Minas de Oviedo, a una masa coral asturiana, interpretar este Va Pensiero y me llegó tanto que pensé, esto tiene que tener alguna historia detrás, no puede ser que solamente se trate de una gran composición, por lo que decidí investigar un poco de qué iba el tema. Pues bien, Verdi recibe el apoyo de un mecenas, Antoni Berezzi, comerciante de Busseto que , a su vez ,se convierte en su suegro al casarse Verdi con su hija Margueritta, la vida le golpea de forma muy brusca en las personas de su mujer y sus dos hijos en un plazo de tres año (fallecn todos de enfermedad)s, lo que le hunde en el pozo más profundo, volviéndose alcohólico y abandonando toda actividad compositora.

Conoce a Giuseppina ( con la que se casa más tarde), curiosamente el padre de su anterior esposa nunca le abandona , recibe con ello un soplo de fuerza y junto con la situación de su tierra, dominada por los austriacos que habían echado a los franceses, compone la ópera Nabucco de la que forma parte este Va pensiero, que es el coro de los esclavos, es una alegoría ( el pueblo hebreo en realidad es el suyo), que sus contemporáneos toman como tal, gritaban Viva Verdi, que significaba Vittorio Emmanuelle Re D´Italia.

Bien en sse resurgir estaba lo que este gran compositor transmitía en esa composición.


Va Pensiero:

¡Vuela pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el aire dulce de la tierra natal!
¡Saluda a las orillas del Jordán y a las destruidas torres de Sión!
¡Ay, mi patria, tan bella y abandonada!
¡Ay recuerdo tan grato y fatal!
Arpa de oro de los fatídicos vates
, ¿por qué cuelgas silenciosa del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡háblanos del tiempo que fue!
Canta un aire de crudo lamento
al destino de Jerusalén
o que te inspire el Señor
una melodía que infunda virtud al padecimiento.