lunes, 19 de abril de 2010

Gauguin, el creador de mitos


En 1889, Paul Gauguin (1848-1903) hizo un autorretrato más que provocador. 'Autorretrato como Cristo en el Jardín de los Olivos', lo llamó. El pintor no sólo estaba fascinado por los mitos, sino que le gustaba ser el protagonista. La Tate Modern de Londres dedicará su próxima exposición de otoño al artista postimpresionista bajo el título 'Gauguin: Forjador de Mito'.

Más de 100 trabajos del artista se reunirán en la exposición británica, presentada este lunes, en lo que los críticos consideran el acontecimiento del año en la escena artística británica. Es el regreso del pintor a Reino Unido tras medio siglo desde la última exposición.

La que planea la Tate es, según sus organizadores, mucho más ambiciosa que muestras anteriores, pues las más de un centenar obras que viajarán a Londres de distintas colecciones privadas o públicas de todo el mundo pertenecen a distintos períodos de su vida e incluirán desde óleos, grabados o acuarelas hasta cerámicas, esculturas o objetos decorados y otros personales.

La completarán libros de apuntes, memorias, cartas y artículos de periodismo, que permitirán hacerse una idea lo más cabal posible de su compleja personalidad.

Al igual que su amigo Van Gogh, Gauguin es un artista que sigue ejerciendo una enorme fascinación sobre el gran público no sólo como creador de imágenes inmediatamente reconocibles sino por su realmente extraordinaria biografía de genio romántico y bohemio.

El 'salvaje'
Nacido en París, Gauguin sintió desde muy temprano una enorme atracción por los horizontes más lejanos, algo que se explica en parte por los cuatro años que pasó en Perú, de donde procedían su familia por vía materna: su abuela, la feminista y proto-socialista Flora Tristán era hija un coronel peruano y una francesa. A Gauguin le gustaba presentarse a sí mismo el artista "salvaje". "Según la leyenda, el inca procede del sol y a él volverá", escribió en una ocasión.

Todavía adolescente, se enrolaría en la marina mercante y luego en la Armada -tampoco dudaba el rey del mito en presentarse como una mezcla de "tosco marinero" con "sangre azul" en sus venas- antes de volver a Francia, trabajar en la Bolsa de París y casarse con una danesa, de la que tendría cinco hijos.

Al mismo tiempo, se interesaba cada vez más por el arte, hacía amistad con otros artistas y comenzaba a pintar junto a otros pintores como Pissarro.

En 1884 se trasladó con su familia a Copenhague, donde siguió con cierto éxito su carrera de corredor de bolsa, hasta que decidió regresar a la capital francesa, esta vez sin su familia, para viajar a Panamá y luego a Martinica en compañía de su amigo y artista Charles Laval.

Huida de lo convencional
Para financiar su viaje a Tahití de 1891, Gauguin organizó una subasta de sus trabajos y pidió al gobierno un patrocinio. Volvió a París dos años después con cuatro francos en el bolsillo. En 1895, volvió a marcharse a Tahití, donde se vio acuciado por la enfermedad y la falta de dinero. Murió en 1903 en las islas Marquesas.

Su huida de "todo lo artificial y convencional" en la civilización europea serviría para construir un mito en torno a su persona y al rol del artista.

Según explicaron este lunes en conferencia de prensa Belinda Thomson, historiadora del arte y destacada especialista en Gauguin, y su colaboradora Christine Riding, de la Tate, la exposición londinense explorará, entre otras cosas, "las estrategias narrativas" del artista, sus ideas en torno a la religión, la fábula, el mito y la tradición, y su capacidad para la constante innovación.

En los mares del Sur, Gauguin se sumergió en culturas amenazadas de desaparición como la maorí en las que encontró nuevas fuentes de inspiración y de energía para su arte, algo que iba a su vez a influir en el interés por el arte primitivo de artistas posteriores como Picasso.

Entre las obras más destacadas de la exposición, que podrá visitarse del 30 de septiembre al 16 de enero del próximo año, estarán varios autorretratos, entre ellos el mencionado 'Cristo en el Monte de los Olivos', de 1889, procedente del museo Norton, de Florida, o el 'Autorretrato con Manau tu papau', de 1893, del museo del Quai d'Orsay (París).

Son obras todas ellas que muestran la habilidad del artista a la hora de adoptar alternativamente distintos roles como los de víctima, santo o incluso Cristo hasta el de pecador.

Pero habrá también otras famosas creaciones de distintos períodos: bodegones como el titulado 'El Jamón', de la Phillips Colection, de Washington, o 'Bodegón con Perfil del pintor Laval', del museo de Indianápolis, obras de inspiración religiosa como 'Visión del Sermón', de la National Gallery de Escocia, o 'El Cristo Amarillo', de la Albright Knox Gallery, de Buffalo (EEUU).

En la Tate estarán también muchas de las obras creadas en Polinesia como 'Parau na te Varua Ino' (Palabras del Diablo), de la National Gallery of Art, de Washington, 'Te Poi Poi' (colección particular), 'Parahi te Marae', del Museo de Arte de Filadelfia, así como cerámicas, entre ellas la titulada 'Autorretrato en forma de cabeza cortada' (1889), del Kunstindusgtrimuseet, de Copenhague.

elmundo

Exposición en Londres del posimpresinista Gaugin, nació a la pintuta en el seno imprsionsta y evolucionó, era un alma inquieta,manejaba muy bien los colores, estuvi dos años pintando con Van Gogh, la última etapa de su vida investigó sobre pinturas antiguas de los pueblos polinesios, a ver si viene a España

2 comentarios:

pro_magicalonso dijo...

A mi la verdad no es que me guste mucho, pero a mucha gente si que le gusta y mucho. Un abrazo

silvo dijo...

Especial pintando, me gusta el colorido de su obra

In fuerte a brazo y gracias pro_mágica