miércoles, 9 de marzo de 2011

Cárcel para una mujer que no dejó ir a las clases de educación sexual a sus hijos

En Alemania no hay gran resistencia de los padres a la asignatura de educación sexual en la escuela, impartida en el cuarto curso a niños de nueve años, algo comprensible al ver cómo se las gastan los tribunales.
Irene Wiens, madre de cuatro niños de entre 10 y 16 años y residente en Renania del Norte-Westfalia, ha sido condenada a 43 días de prisión por negarse a permitirles asistir a las clases de educación sexual, alegando que "ni el contenido de la asignatura ni su planteamiento interactivo están de acuerdo con la visión de la sexualidad que en la familia queremos enseñar a nuestros hijos".
El colegio de Salzkotten al que asisten los pequeños imparte la asignatura a través de vídeos y con la representación de una obra de teatro en la que se presentaban escenas de sexo explícito y, aunque son muchos los padres descontentos con el planteamiento, sólo Irene Wiens ha mantenido su oposición hasta el final y a pesar de la denuncia que ha terminado en los tribunales.
Desde 2006 hasta hoy hay registradas 35 sentencias contra padres alemanes que se han negado a dejar a sus hijos asistir a estas clases y las condenas van desde las multas de entre 200 y 1.200 euros hasta penas de prisión de hasta mes y medio.
Roger Kiska, que lleva la defensa del caso en el recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo por parte de la fundación Alliance Defense Fund, especializada en la protección de la libertad de conciencia, alega que "son los padres y no los gobiernos los responsables últimos de la educación de sus hijos".
"Encarcelar a los padres por ejercer un derecho universalmente aceptado es sencillamente impensable. La familia Wiens se acogerá a la Convención Europea de Derechos Humanos, que protege el derecho de los progenitores a transmitir a sus hijos la visión de la sexualidad que esté de acuerdo con sus creencias".
Asociaciones de padres de nueve países distintos se han sumado ya a una declaración de apoyo que califica de "inaceptable" la condena de esta madre alemana y que apela a la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, así como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
El Tribunal alemán que ha emitido la sentencia, sin embargo, argumenta que la educación primaria es obligatoria para todos los niños sin excepciones y los padres están obligados por ley a llevarlos al colegio para que asistan a todas las horas lectivas.


elmundo

La sexualidad debería ser algo natural y enseñarse así pero eso no debe convertir en obligatoria, bajo pena de cárcel, no se debe pasar de no poder ni mirar al sexo explícito en clase, no se debe poner en la cárcel a una madre que está protegiendo a su familia y, a la vez, consintiendo tantas cosas como venimos consintiéndo a otros colectivos (incluso con culturas muy dispares a la nuestra), les han educado en lo contrario y ahora les quieren imponer esto, la objeción de conciencia para todos o para nadie, dicho lo anterior el sexo debería ser algo normal pero no se puede imponer de la noche a la mañana y menos con cárcel

2 comentarios:

Anónimo dijo...

a la carcel deberian ir otros antes que la madre

silvo dijo...

No se merece esa mujer esa pena, no se deben dar estos bandazos, saludos anónimo