jueves, 12 de enero de 2012

Un gallego compra un alargador de pene por Internet y le envían una lupa

A un pontevedrés se le ocurrió comprar un alargador de pene vía Internet, pero cual sería su sorpresa cuando el paquete que días después llegó a su casa no era el mencionado artilugio, sino una lupa. Según una información publicada en el diario La Voz de Pontevedra, un pontevedrés se llevó una chasco considerable cuando en vez de recibir un paquete que debería contener un alargador de pene, guardaba una lupa. Un artículo que adquirió vía Internet. Tal confusión provocó en el agraviado un importante cabreo que le llevó a personarse el 6 de enero en la Comisaría Provincial. Aunque, en un principio, pensó en denunciar la estafa, parece que se lo pensó dos veces y desestimó esta opción. La situación no pasó desapercibida a chistes y comentarios. Una funcionaria apuntó que "técnicamente sería discutible hablar de una estafa por que agrandar, lo que se dice agrandar, es a fin de cuentas, lo que hace una lupa". Parece ser que este tipo de estafas a través de Internet están aumentando considerablemente.

noticiasdenavarra

Lo siento por el estafado pero no puedo evitar reirme, es que hay que ver lo que se compra antes de hacerlo, no me gusta comprar por internet aunque hay quien lo hace y habla de que si le fallan pierden el prestigio o algo así, pero en este mundo digital se podrá cambiar de personalidad, y a esa "chistosa" funcionaria que afirma esto: "técnicamente sería discutible hablar de una estafa por que agrandar, lo que se dice agrandar, es a fin de cuentas, lo que hace una lupa" le diría que la lupa agranda la imagen pero no el objeto no te fastidia, menos cachondeito

2 comentarios:

Verónica dijo...

Hace risa, pero no me voy a reír por respeto a este hombre, aunque le diría que la medida no tiene tanta importancia como el pueda pensar, hay otras cosas mucho más importantes, que se conforme con mirarla con la lupa jaja, (lo siento, no quería reírme)
Besos, muy buena noche Silvo...

silvo dijo...

Es que parece inevitable reirse, creo que hasta a quien le ha sucedido esto se reirá cuando le enfríe el cabreo, pero menuda geta el vendedor, besos y buen finde Verónica!