domingo, 23 de junio de 2013

Padre a los 11 años con una mujer de 36

La sociedad neozelandesa aún se encuentra consternada por la noticia, no pueden creer como una mujer de 36 años estuvo manteniendo relaciones sexuales con un menor de 11 años, compañero del colegio de su hijo.
A raíz de esas relaciones, ambos han sido padres de un niño del que se hará cargo los servicios sociales del país.
Todo comenzó cuando la mujer, de la que no ha trascendido el nombre, llevó a casa al niño y allí lo emborrachó para más tarde practicar sexo. Durante meses siguieron viéndose y manteniendo relaciones íntimas, hasta que el niño no podía soportar más la situación y acudió al director del colegio para confesarle la situación, según explica el diario neozelandés The New Zealand Herald.
El director del colegio llamó inmediatamente a los servicios sociales y las autoridades del país para que
 investigaran el caso, pero antes que ellos pudiesen intervenir en la relación, la mujer ya había quedado embarazada del menor.
La mujer ha negado los hechos y por el momento se sigue investigando lo sucedido.
La legislación de Nueva Zelanda no aplica el caso de violación por parte de las mujeres, solo los hombres pueden ser acusados de tal delito. En este caso sería acusada por abuso sexual, por lo que la máxima pena a la que se puede enfrentar es de 14 años.  

telecimnco

Cómo se puede pervetir así a un niño, amigo de su hijo con lo cual habrá hecho polvo al hijo también, a los niños hay que dejarles desarrollarse y vivir lo más tranquilos que se pueda, esto acaba con todo

6 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Sí, cada día irán quedando menos niños. Besos.

Verónica dijo...

¡Por Dios, si es una criatura!
Besos

silvo dijo...

No les dejan vivir su mejor etapa, besos Amapola Azzul!

silvo dijo...

Y tanto Verónica no entiendo como se puede hacer algo semejante, al chico le han estropeado una etapa de formación y juegos, besos y buena tarde Verónica!

Paula dijo...

que degenerada!!!!

hasta ganas de vomitar siento!!!

silvo dijo...

Ya lo creo, es una impresentable, besos Paula!