viernes, 2 de noviembre de 2012

El policía al que apuñala colabora en salvarle la vida


Primero atacó a un policía con un cuchillo y, poco después, ese mismo agente le salvó la vida junto a otros 10 compañeros cuando corría el riesgo de morir ahogado en el Ebro. La persecución acabó con el hombre detenido y el agente milagrosamente ileso gracias a que el arma blanca impactó en el equipo de transmisiones que llevaba guardado en un bolsillo.
El suceso se remonta al pasado martes por la tarde en Zaragoza cuando dos personas atracaron a un menor de 12 años en el Centro Deportivo Helios. Eran un menor de 15 años y un adulto.
Según ha relatado a los medios este policía, estaba con otro agente patrullando de paisano cuando fueron a detener a los atracadores. Su compañero atrapó al menor y él empezó a perseguir al adulto. Éste de forma súbita se encaró contra el policía y le asestó una puñalada con un cuchillo de cocina de 25 centímetros de hoja que fue frenada por el walkie.
El policía continuó una persecución que derivó por la ribera del río mientras el delincuente amenazaba con degollarle a él y a otros policías que se sumaron a la carrera.
Una vez acorralado en la ribera, el hombre, con las iniciales S.J.M., optó por tirarse al río. Pasados 15 minutos, comenzó a pedir ayuda. Dos agentes decidieron lanzarse al cauce. Debido al elevado caudal y la fuerte corriente que había en el río los policías también se vieron en apuros por lo que el resto de compañeros que esperaban en la orilla decidieron formar una cadena humana y lograron alcanzarlos y sacar del río al delincuente.
El delincuente, un hombre de 26 años de etnia gitana y quien se encontraba en libertad condicional tras salir de la cárcel, ha permanecido desde el martes en el hospital debido a una hipotermia y este jueves ha pasado a disposición judicial acusado de robos con intimidación, atentado contra los agentes de la autoridad y tentativa de homicidio, han informado fuentes del CPN.
El agente agredido ha confesado que ha sido una de las situaciones más peligrosas que ha vivido nunca.

elmundo

Había bastantes más compañeros pero parece que él estaba también en el recate de alguien que había obrado muy mal, espero que quien se tiró al río aprecie ese gesto y todos nosotros también ya qye no estamos sobrados, precisamente, de gestos así

3 comentarios:

Ca Laro dijo...

A veces los actos heroicos no tienen el resarcimiento, al menos moral que merecen, es parte de la condición humana. Muy buena historia, y gran valentía la de esos policías, valentía y sentido del servicio
saludos cordiales

Verónica dijo...

Ese gesto dice mucho de él.
Besos

silvo dijo...

Cierto Ca Laro por eso debemos fijarnos en actos como este que son los que nos elevan por encima de los valoras que actualmennte lleva la sociedad, un saludo!