sábado, 3 de marzo de 2012

Consiguen salvar la vida a un bebé que nació sin sangre

La medicina ha vuelto a obrar otro milagro. Los médicos han conseguido salvar la vida de un recién nacido que llegó al mundo afectado por una rara enfermedad conocida como 'vasa previa' que se origina cuando los vasos sanguíneos fetales de la placenta o del cordón umbilical cruzan la entrada hacía la vía uterina, llevando a que el bebé pierda cada gota de su sangre. El día de nacimiento de Oliver Morgan, sus padres maldecían una y otra vez a las estadísticas. Su hijo estaba afectado con una enfermedad que solo se produce en 1 de cada 2.500 o 3.000 nacimientos, sin embargo, esta enfermedad, que conlleva un riesgo de mortalidad fetal de hasta el 95%, podía llevarse la vida de su recién nacido en cuestión de horas. En un primer momento, los doctores pensaban que el parto de Oliver se iba a teñir de luto. Sin embargo, pasados 25 minutos de su nacimiento, los doctores consiguieron encontrar el latido de su corazón. Una vez encontrados los tímidos latidos, los médicos tuvieron unos minutos auténticamente estresantes. No había tiempo que perder. Después de hacerle un leve masaje cardiaco, ponerle oxígeno y hacerle una transfusión de sangre, el bebé conseguía dar sintomas de recuperación y la aventura de la vida quedaba más cerca.

Tras quince meses y con un bebé sano y sin ninguna secuela, la madre se aventuraba a contar su insólita historia al diario británico 'The Telegraph' indicando que el "nacimiento de Oliver fue tan traumático que no he sido capaz de contar mi historia hasta ahora. Él nació muerto, sin sangre en su cuerpo, pero ahora está sentado aquí. Los médicos literalmente lo devolvieron a la vida y nunca voy a ser capaz de agradecerles lo suficiente por este maravilloso regalo''


orange

Maravillosa noticia, de las que gustan, de las que reconfortan de las que hacen reconciliarse con la especie humana, me alegro de este éxito y ojalá continúe con muchos más

2 comentarios:

Verónica dijo...

Bonita historia con final feliz, me alegro muchísimo por el bebé, sus padres y esos médicos fabulosos que obraron el milagro, mis felicitaciones a todos ellos.
Besos

silvo dijo...

Lo has contado genial Verónica, felicito a las mismas personas que mencionas, besos y buena noche!