lunes, 26 de diciembre de 2011

Tiene 36.000 euros invertidos que no puede recuperar hasta el año 3.000

Un empresario de Castellón ha revelado que una oficina de la controvertida Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) en la capital de La Plana le retiene 36.000 euros hasta el año 3000, por una inversión en lo que él manifestó como bonos preferentes que corresponden a participaciones preferentes que, al parecer, firmó en 2006, autorizando a la entidad a disponer de ese dinero.

Dentro de poco menos de 1.000 años, en el remoto siglo XXXI y tras muchas generaciones, este empresario, Vicente, podrá recuperar lo invertido, si es que alcanza a vivir 988 años.

Según ha explicado el afectado a EL MUNDO, el 31 de diciembre del año 3000, es la fecha concreta en la que podrá extraer por fin de la CAM los 36.000 euros de inversión que suscribió en 2006 en participaciones preferentes que él define como bono preferente porque, en su día, se limitó a pasar por el banco a firmar el documento de compra sin adquirir más información pensando qeu se trataba de una buena operación. Esa desinformación que él reconoce y el perfil del producto, la participación preferente que es perpetua y que nadie le advirtió, han generado la polémica.

Vicente acudió esta semana de Navidad a una oficina de la CAM de la provincia de Castellón para recuperar la cantidad que depositó y su sorpresa fue mayúscula cuando la cajera le informó de que la entidad no puede reintegrarle hoy en día el importe original de 36.000 euros ni los intereses generados desde 2006 porque el vencimiento lleva, por insólito que resulte, la fecha del 31 de diciembre del año 3000.

En estos últimos días, Vicente ha realizado varias consultas en la oficina de la CAM y le han informado de que la cláusula es legal. Si quiere disponer del líquido, le toca esperar 988 años o vender los títulos adquiridos al precio que un mercado de especuladores y turbulencias quiera imponerle.

Su experiencia podría ser un ejemplo de los abusos que denuncian del sector financiero ahorradores traicionados por contratos de letra pequeña que auspician las relaciones de confianza entre la banca y el cliente. "Yo no miré nada. Llevaba desde 2002 en diversos fondos con la CAM. Un día me llamaron del banco en 2006 y me dijeron que me iban a poner el dinero en un nuevo sitio y les di mi autorización por teléfono. Al cabo de unos días fui y firmé. No sabía que no podría retirar el dinero hasta el año 3000", afirma Vicente.

El afectado expresa que en estos momentos no tiene ninguna orden de desahucio ni embargo pendiente, pero tal y como está ahora la vida, decidí sacar el dinero y fue cuando me dijeron que no podía hasta el año 3000. Cuando lo vi en el documento del banco pensé que era un error de impresión, que no podía ser verdad de ninguna forma", señala.

Además, el empresario lamenta que, desde 2006, la inversión sólo ha generado un interés del 1,71% a tan 'largo plazo'. "Hasta ahora 36.000 euros apenas me han supuesto 600 euros, creo. Con esa rentabilidad tan baja, sólo me lo van a comprar por 8.000 o 9.000 euros. No puedo vender así", explica.

Vicente critica que en la banca ocurran situaciones como ésta "porque sé que no soy el único al que le ha pasado esto" y recuerda al sector financiero que esos 36.000 euros "no caen del cielo, me los he ganado trabajando. Si no puedo sacarlos hasta el año 3000, se los queda el banco, no yo".

elmundo

Desde luego,menudo abuso, nadie va a invertir para 1000 años dada la esperanza de vida, hay que informar, de palabra, de todo lo que hay escrito en un contrato, un abuso en toda regla es esto

2 comentarios:

Verónica dijo...

Que cosas, más desagradables pasan últimamente.
Besos, muy buena noche Silvo...

silvo dijo...

la falta de ética nos lleva a situaciones rocambolescas, un abarzo y buena noche Verónica!