martes, 16 de abril de 2013

Liberan a una anciana que se quedó encerrada en el cementerio de Vitoria


Una anciana que acudió ayer a visitar a sus difuntos al cementerio de Santa Isabel de Vitoria tuvo que ser rescatada por los bomberos ya que creía que tenía un horario más amplio y, cuando quiso salir del camposanto a las ocho y media de la tarde, se dio cuenta de que se había quedado encerrada.
Según ha informado hoy el Ayuntamiento en una nota, los responsables del cementerio de la capital alavesa cerraron ayer sus puertas a las siete de la tarde, como lo hacen habitualmente, sin sospechar que había una persona en su interior.
La mujer, siguió con su visita una vez que cerraron las puertas y, cuando fue a salir, se percató de que estaba encerrada. Por ello, hacia las ocho y media de la tarde no tuvo más remedio que llamar a los bomberos, a quienes explicó que creía que el horario de visitas del camposanto era más extenso. Los bomberos acudieron poco después al cementerio, rompieron el candado de una de las puertas de la calle Vitoria para que la anciana pudiera salir, y pusieron otro en su lugar

elcorreo

Menudo susto llevó la pobre

6 comentarios:

Rafa Hernández dijo...

Pues menos mal que llevaba móvil porque supongo que llamaría del móvil, y algunos ancianos saben manejarlo mejor que muchos jóvenes.

Un abrazo.

silvo dijo...

Se de alguien muy mayor que llama desde su móvil como si fuera muy joven jaja, seguramente fue así como se le solucionó el problema, un abrazo Rafa!

jaal dijo...

Menudo susto en el campo santo. ¿Nadie mira a la hora de cerrar en Vitoria? Pues la semana que viene los neogóticos preparan un guateque el viernes antes de irse a dormir.

Saludos

silvo dijo...

No se si esos neogóticos madrugan, saludos jaal

Verónica dijo...

Que suerte haber podido llamar a los bomberos, se ve que es una ancianita moderna, y eso que algun@s se resisten a modernizarse.
Besos

silvo dijo...

Eso es, lo malo del teléfono es quien te pueda llamar ya que , a veces, no deseas hablar con alguien pero para llamar tú viene muy bien como vemos, besos y buena noche Verónica!