sábado, 4 de octubre de 2014

Ponen balanzas en paradas de colectivos para incentivar la actividad física


En Moscú, Rusia, las autoridades se asociarion con gimnasios para impulsar una campaña que promueva el deporte y la actividad física. ¿Cómo? Al esperar el colectivo un cartel luminoso indica cuanto pesa la persona sentada.
Es una iniciativa contra el sedentarismo, inspirada en una similar que se desarrolla en Holanda. Los paneles electrónicos, al sentarse en el banco de la parada de colectivo muestran el peso en kilogramos junto con otra información nutricional y, claro, propaganda de los gimnasios que sponsorean la idea.
El director del Departamento de medios de comunicación y publicidad de la capital rusa, Vladímir Chernikov dijo que la peculiar idea le parecía “progresiva e interesante”. Explicó también que los bancos tecnológicos recibirán energía eléctrica de las cabinas telefónicas y tendrán un costo de 50 mil rublos cada uno (1300 dólares) que serán sustentados con avisos publicitarios.
Tal vez si la frecuencia del transporte público no es la óptima, la gente empiece a ir caminando a todos lados al ver su peso mostrado en pantalla gigante
periodismo
No es forma de actuar esa, no se respeta a las personas y encima es pura propaganda

8 comentarios:

ohma dijo...

El control del peso es algo personal,pero ya deberíamos de estar acostumbrados a que nos controlen, a mí personalmente hay otros controles que me preocupan más.
No me preocuparía por saber mi peso, jajaja
Es una noticia que me llama la atención.
Cordiales saludos.

La utopía de Irma dijo...

Al final está claro que todo vale.

Abrazote utópico, Irma.-

Azzul. dijo...

Sí, besos.

silvo dijo...

Sí, no debemos dejar que nos controlen tanto que nuestra libertad es lo más importante que tenemos, saludos

silvo dijo...

Eso parece Irma (o es), un abrazo!

silvo dijo...

Eso es, besos Azzul!

Verónica O.M. dijo...

La solución está en no sentarse mientras se espera.
Besos, buena noche

silvo dijo...

Sí, eso hay que hacer cuando ya han puesto esos bancos pero me gustaría que respetaran a los demás, besines Verónica!